EXORCISTADO
(gr. ἐξορκιστής = el que hace conjuros): Es la tercera en orden ascendente de las órdenes menores. El oficio propio de este orden es imponer las manos sobre los posesos, sean bautizados o catecúmenos, y rezar las oraciones propias para expulsar el demonio del cuerpo.
En los primeros tiempos, este oficio no constituía un grado eclesiástico, sino que era un don gratuito (carisma) concedido por el Espíritu Santo aun a los laicos; solamente en el s. III se erigió en dignidad de orden menor.
En la actual disciplina los exorcismos están reservados al sacerdote, que los practica con la debida prudencia, con la oportuna y necesaria autorización del Obispo (v. Exorcismo).
Bibliografía
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